DESASTRE DEL VALIDO QUE CAYÓ AUN EN SUS ESTATUAS
¿Miras la faz que al orbe fue segunda
No hay fragua que a sus miembros no los funda
El rostro que adoraron en Seyano,
Nadie le conoció, ni fue su amigo;
|
![]() Francisco de Quevedo y Villegas |
|
|
Incluido en Poemas escogidos. Francisco de Quevedo. Edición de José Manuel Blecua. Clásicos Castalia. Núm. 60


