Al rebaño mayor de sus cuidados
que a la orilla del Po paciendo se iba,
dijo Vandalio con la mente esquiva,
los ojos de sus lágrimas bañados:

«Paced, mis ovejuelas, pues los hados,
la invidia ajena y la aspereza altiva
de la ribera de Pisuerga os priva
y de sus verdes y floridos prados.

»Si en las hierbas halláis amargo el gusto,
si el agua es menos clara que solía,
si os muestra el cielo invierno a primavera,

»no es fuera de razón, antes muy justo,
pues tan lejos estáis del alma mía,
que sea todo al revés lo que antes era».

Gutierre de Cetina



   Soneto    
Aumentar tamaño letra Disminuir tamaño letra

Incluido en: Sonetos y Madrigales Completos. Gutierre de Cetina. Edición de Begoña López Bueno. Ediciones Cátedra - Letras Hispánicas, nº 146. 1981.


loslibros.com
Casadellibro.com

loslibros.com