Un día y otro día y otro día.
Poderte ver, saber que andas tan cerca,
Y el corazón y el cálculo y la brújula,
Miércoles, jueves, viernes, no encontrarte,
Desesperadamente amar, amarte
Sí, nacer cada día. Todo es nuevo.
Andar a tientas (y era mediodía)
Oír tu voz, oler tu aroma, sueños,
Pensar que tú me huyes, me deseas,
Dos barcos en la mar, ciegas las velas.
|
|
Muchas gracias a José Loro, que nos proporcionó esta versión.