Jorge Riechmann (1962) |
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| MENÚ DE POEMAS (por TÍTULO y primer verso) |
A París, una ciudad que no existe
Al individuo con sus correas ásperas
De repente el olor de las mimosas
Desde hace días han desaparecido
El tumor le deformaba el vientre
Gruesa, gruesa la lengua de ceniza.
He vivido en la superficie de las cosas
La esperanza ya ausente de un rostro libre
La posguerra por ejemplo en Grecia
Los dedos de los muertos me dibujan
Los hay que mueren de silencio
Mientras los escolares de Berlín Oeste
No dejes nunca de desconfiar de las instituciones
Nunca, jamás me vuelva a decir nadie
Por una diagonal sin esperanzas
(Y perdona que alargue un momento más la prédica
Y te digo una cosa más: donde encuentres la raíz de una verdad