Pablo Neruda (1904-1973) |
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| MENÚ DE POEMAS (por TÍTULO y primer verso) |
A ti te hiere aquel que quiso hacerme daño
Abeja blanca zumbas ebria de miel en mi alma
Acostúmbrate a ver detrás de mí la sombra
Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose
Al golpe de la ola contra la piedra indócil
ALTURAS DE MACCHU PICCHU - XII
Amo el trozo de tierra que tú eres
Amor, ahora nos vamos a la casa
Amor, amor, las nubes a la torre del cielo
Amor, cuántos caminos hasta llegar a un beso
Amor, de grano a grano, de planeta a planeta
Amor mío, al cerrar esta puerta nocturna
Amor mío, el invierno regresa a sus cuarteles
Amor mío, si muero y tú no mueres
Antes de amarte, amor, nada era mío
Aquí está el pan, el vino, la mesa, la morada
Áspero amor, violeta coronada de espinas
Ay de mí, ay de nosotros, bienamada
Canción del macho y de la hembra!
Cantas y a sol y a cielo con tu canto
Casi fuera del cielo ancla entre dos montañas
Con laureles del Sur y orégano de Lota
Con mi razón apenas, con mis dedos
Corazón mío, reina del apio y de la artesa
Cuando he llegado aquí se detiene mi mano
Cuando yo muera quiero tus manos en mis ojos
Cuántas veces, amor, te amé sin verte y tal vez sin recuerdo
Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos
De las estrellas que admiré, mojadas
De noche, amada, amarra tu corazón al mío
De pena en pena cruza sus islas el amor
De tanto amor mi vida se tiñó de violeta
De viajes y dolores yo regresé, amor mío
Del mar hacia las calles corre la vaga niebla
Desde el fondo de ti, y arrodillado
Desde hace mucho tiempo la tierra te conoce
Desdichas del mes de Enero cuando el indiferente
Desnuda eres tan simple como una de tus manos
Detrás de mí en la rama quiero verte
Diego Rivera con la paciencia del oso
Dos amantes dichosos hacen un solo pan
Ebrio de trementina y largos besos
El camino mojado por el agua de Agosto
El mes de Marzo vuelve con su luz escondida
El sabor de tu boca y el color de tu piel
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy
En los bosques, perdido, corté una rama oscura
En medio de la tierra apartaré
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
En plena guerra te llevó la vida
En su llama mortal la luz te envuelve
Entre los espadones de fierro literario
Era el crepúsculo de la iguana
Era verde el silencio, mojada era la luz
Eres hija del mar y prima del orégano
Es bueno, amor, sentirte cerca de mí en la noche
Es cierto, amada mía, hermana mía, es cierto!
Es hoy: todo el ayer se fue cayendo
Es la mañana llena de tempestad
Esclava mía, témeme. Ámame. Esclava mía!
Espinas, vidrios rotos, enfermedades, llanto
Espléndida razón, demonio claro
Ésta es la casa, el mar y la bandera
Fue luz el fuego y pan la luna rencorosa
Hay que volar en este tiempo, a dónde?
He ido marcando con cruces de fuego
Hemos perdido aun este crepúsculo
Hoy es hoy con el peso de todo el tiempo ido
Hoy, este día fue una copa plena
Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
Juegas todos los días con la luz del universo
La casa en la mañana con la verdad revuelta
La edad nos cubre como la llovizna
La gran lluvia del sur cae sobre Isla Negra
La luz que de tus pies sube a tu cabellera
La niña de madera no llegó caminando
La tierra verde se ha entregado
Las tres aves del mar, tres rayos, tres tijeras
Llega el invierno. Espléndido dictado
Matilde, nombre de planta o piedra o vino
Matilde, dónde estás? Noté, hacia abajo
Me falta tiempo para celebrar tus cabellos
Me gustas cuando callas porque estás como ausente
Mi fea, eres una castaña despeinada
Mi muchacha salvaje, hemos tenido
Mienten los que dijeron que yo perdí la luna
Mientras la magna espuma de Isla Negra
Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte
Ni el color de las dunas terribles en Iquique
Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas
No estés lejos de mí un solo día, porque cómo
No sólo por las tierras desiertas donde la piedra salina
No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
No te quiero sino porque te quiero
No te toque la noche ni el aire ni la aurora
No tengo nunca más, no tengo siempre. En la arena
Oh amor, oh rayo loco y amenaza purpúrea
Oh Cruz del Sur, oh trébol de fósforo fragante
Oh que todo el amor propague en mí su boca
Otros días vendrán, será entendido
Para mi corazón basta tu pecho
Pero olvidé que tus manos satisfacían
Pensando, enredando sombras en la profunda soledad
Pensé morir, sentí de cerca el frío
Pienso, esta época en que tú me amaste
Plena mujer, manzana carnal, luna caliente
Pobres poetas a quienes la vida y la muerte
Por las montañas vas como viene la brisa
Puedo escribir los versos más tristes esta noche
Quiénes se amaron como nosotros? Busquemos
Radiantes días balanceados por el agua marina
Recordarás aquella quebrada caprichosa
Recordarás tal vez aquel hombre afilado
Sabrás que no te amo y que te amo
Si alguna vez tu pecho se detiene
Si muero sobrevíveme con tanta fuerza pura
Si no fuera porque tus ojos tienen color de luna
Si solamente me tocaras el corazón
Suave es la bella como si música y madera
Tal vez herido voy sin ir sangriento
Tal vez no ser es ser sin que tú seas
Te recuerdo como eras en el último otoño
Tengo hambre de tu boca, de tu voz, de tu pelo
Tienes del archipiélago las hebras del alerce
Toda la noche he dormido contigo
Trajo el amor su cola de dolores
Tu casa suena como un tren a mediodía
Tu mano fue volando de mis ojos al día
Tu risa pertenece a un árbol entreabierto
Un signo tuyo busco en todas las otras,
Una vez más, amor, la red del día extingue
«Vendrás conmigo» dije sin que nadie supiera
Vienes de la pobreza de las casas del Sur
Y esta palabra, este papel escrito
Ya eres mía. Reposa con tu sueño en mi sueño
Yo te escogí entre todas las mujeres