Estoy sentado como un inválido en el desierto de mi deseo de ti Me he acostumbrado a beber la noche lentamente,
El viento de la noche abate estrellas temblorosas en
En mi corazón se agitan los pájaros que en él
sembraste
Pero no puede ser. Porque estás tan en mí, tan viva |
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Incluido en Debí decir te amo. Sus mejores poemas de amor. Antología Personal. Juan Gelman. Editorial Planeta. Poesía Planeta. Madrid. 1997.
