Siempre es conmovedor el ocaso
por indigente o charro que sea,
pero más conmovedor todavía
es aquel brillo desesperado y final
que herrumbra la llanura
cuando el sol último se ha hundido.
Nos duele sostener esa luz tirante y distinta,
esa alucinación que impone al espacio
el unánime miedo de la sombra
y que cesa de golpe
cuando notamos su falsía,
como cesan los sueños
cuando sabemos que soñamos.
Jorge Luis Borges, 1923
Fervor de Buenos Aires (1923)
Incluido en Obra poética, 1. Jorge Luis Borges.
Edición Emecé Editores (Buenos Aires, 1977) Alianza Editorial.
Biblioteca Borges BA0016. Madrid, 1998.