PROTEO
Antes que los remeros de Odisea fatigaran el mar color de vino las inasibles formas adivino de aquel dios cuyo nombre fue Proteo. Pastor de los rebaños de los mares y poseedor del don de profecía, prefería ocultar lo que sabía y entretejer oráculos dispares. Urgido por las gentes asumía la forma de un león o de una hoguera o de árbol que da sombra a la ribera o de agua que en el agua se perdía. De Proteo el egipcio no te asombres, tú, que eres uno y eres muchos hombres.
Jorge Luis Borges
Versión proporcionada por Dina Posada.
Incluido en Obra poética, 2. Jorge Luis Borges. Edición Emecé Editores (Buenos Aires, 1977) Alianza Editorial. Biblioteca Borges BA0020. Madrid, 1998.