Donde el reloj da la vuelta.
En mis paredes de gritos
oculto mis ojos,
escarcha
con disfraz de somnolencia
clavada de retratos.
En la esquina
donde el reloj da la vuelta
mis manos
apagadas de violencia
amortajan los rincones
de pañuelos marchitos.
María Eugenia Caseiro
septiembre 10/04 |