Yo era un joven de espíritu inocente.
Un día con amor la dije así:
Escucha: el primer beso que yo he dado,
es aquel que te di...
Ella, entonces, lloraba amargamente.
Y yo dije: ¡Es amor!
Sin saber que aquel ángel desgraciado
lloraba de vergüenza y de dolor.
Rubén Darío, 1886
Abrojos (1887)
Incluido en
Obras Poéticas Completas. Rubén Darío. Ordenación y prólogo de Alberto Ghiraldo.
M. Aguilar - Editor. Madrid. 1937